Casa Museo Hurón Azul

abril 21, 2007

 

A fines de 1938 Carlos Enríquez comienza a construir su vivienda en una pequeña finca que recibe como herencia paterna. Con materiales de rastro levanta una casa de madera inspirado en una estación de trenes de Pennsylvania, Estados Unidos, a la cual le incorporó detalles de la arquitectura colonial cubana como el vitral, las rejas y las tejas. Comienza a habitarla a partir de 1939. Allí crea gran parte de su obra pictórica y literaria.

LAS TERTULIAS.
En el “Hurón Azul” se reunía toda la intelectualidad de la época y se producían intercambios sobre temas del arte y la cultura mundial. Carlos Enríquez recibía a sus amigos con comida criolla y ron. Acudían escritores, artistas, que en estilos muy abiertos apuntaban sus criterios. Era también de atracción especial, la biblioteca que poseía el pintor, no sólo por lo extensa sino por lo especializada: podía encontrarse en ella la literatura más moderna, literatura europea, muchos materiales sobre el surrealismo y sus precursores, y de otras corrientes artísticas. Así, “Hurón Azul” fue visitado por intelectuales como: Félix Pita Rodríguez, Alejo Carpentier,Nicolás Guillén, René Portocarrero, Agustín Guerra y Fidelio Ponce.


Centro de Estudios Martianos

julio 10, 2006

En la calle Calzada # 807 en el barrio del Vedado se funda el 19 de julio de 1977 el Centro de Estudios Martianos.

La casa en que hoy radica este centro tiene una particular significación, pues en ella vivió, desde que celebró su boda, José Francisco Martí Zayas Bazán, hijo del Maestro e inspirador del Ismaelillo; más tarde donada al estado cubano por María Teresa Bances, su dueña.

La institución de carácter científico y cultural, creada con el propósito de auspiciar la investigación y el estudio de la vida, la obra y el pensamiento de José Martí, recopila y preserva sus manuscritos, ediciones originales, fotografías y otros documentos y objetos personales, así como promueve la difusión de la obra y la biografía del más universal de los cubanos.